Situado a pocos metros de la Gruta de las Maravillas de Ibdes, el origen de esta cascada es una pequeña presa construida para alimentar una central hidroeléctrica construida en el siglo XIX, en funcionamiento hasta la década de los sesenta del siglo XX.
Junto a la Gruta de las Maravillas podemos visitar también la cascada de la Paradera, una preciosa cascada en donde hacer un descanso, con zonas de mesas a su alrededor. Y un poquito más adelante, en la misma senda, tenemos también una antigua nevera. Es muy recomendable realizar la «Ruta del agua», que comprende la gruta de las Maravilla, la cueva de la Soledad, la cascada de la Paradera y la nevera.

